Siguiendo con el caso de “La contabilidad de Lehman Brothers”, queda planteada la pregunta:
¿Quién lo sabía y de quién era responsabilidad?
El grupo encargado de examinar el caso mencionó que el CEO de Lehman, Dick Fuld negaba cualquier participación en el uso de las transacciones Repo de Lehman”. A su vez reconoce que “la falta de memoria de Fuld debe analizarse por un jurado”. Incluyendo, la confirmación de Bart McDade, el último presidente de Lehman, de haber tenido negociaciones específicas con Fuld sobre el uso del Repo de la empresa en junio de 2008.
Aunque estos personajes hallan negado su participación en el caso en cuestión, el reporte presenta evidencia adicional en contra de los antiguos CFO de Lehman: Chris O’Meara, Erin Callan e Ian Lowitt. Sin embargo, se concluyó que la junta de directores, “sin excepción alguna, no sabía nada acerca del programa Repo ni de sus transacciones”. Exactamente igual que en Enron.
Es interesante notar que, mientras la examinadora preguntó a la auditora si Ernst & Young había considerado la posibilidad de que la estricta adherencia a las reglas contables pudiera conllevar a una afirmación errónea en los reportes financieros publicados por Lehman, él “se abstuvo de emitir algún comentario”.
La examinadora es concluye que: “existe evidencia suficiente para apoyar el resultado de que existe una demanda de violación de ejercicio fiduciario en contra de Fuld, O’Meara, Callan y Lowitt, y una demanda plausible de malas prácticas contra Ernst & Young”. El caso Lehman enseña dos lecciones en particular. La primera es que posiblemente la mayoría de artículos y libros publicados que buscan explicar la crisis financiera de 2008, y el colapso de Lehman en particular, han sido mal enfocados. Ahora se puede notar que en el fondo de todas las fallas bancarias, al final, esto es simplemente un fraude.
Esto nos conduce a la segunda lección: aun no aprendemos de lo que la historia trata de enseñarnos. El caso de Lehman y los involucrados en el, se parece mucho a algunos ejemplos del pasado (Enron, Worldcom, Parmalat). Para terminar, Lehman Brothers no se vino abajo por vendedores con malas intenciones o manipuladores del mercado. Cayó antes de septiembre de 2008 y debido a los mercados financieros se conoció la verdadera historia de la empresa. Ahora les toca reaccionar a las cortes y a las reguladoras para evitar más casos como estos.
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